Las emociones alteran nuestra percepción
10 Mar, 2017

El modo en que nos comportamos y respondemos ante las situaciones de nuestra vida se ve reflejado muchas veces por nuestras emociones, por lo tanto es algo que se suele trabar y fortalecer en las sesiones de Coaching. Cuando nos encontramos felices tendemos a actuar de manera optimista y atendemos positivamente ante los sucesos del diario vivir. De lo contrario, cuando estamos tristes o furiosos extendemos nuestro comportamiento a la mala actitud frente a las situaciones que nos rodean y percibimos estas como negativas aunque no lo sean.

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Las emociones juegan un papel muy importante en relación a nuestras percepciones, ya que estas pueden cambiar de acuerdo al estado de ánimo que tengamos en dado momento. Las emociones son fenómenos de corta duración, que se relacionan con nuestros sentimientos, los estímulos del ambiente que nos rodea y nuestras intenciones. Las emociones también, nos ayudan a adaptarnos a las oportunidades y retos que enfrentamos durante los sucesos significativos de nuestra vida e influyen de manera significativa en nuestras percepciones, tanto así, que llegan a determinarlas.

 

En muchas ocasiones, nos encontramos con que no tenemos la habilidad suficiente para crear un orden o procesar de manera adecuada la información emocional y para que esto ocurra, la percepción emocional es fundamental. La primera puerta para reconocer las emociones propias y las de los demás son las expresiones faciales. Nuestros rostros dicen mucho acerca de nuestros pensamientos e intenciones, tanto de los demás como de las nuestras, así como permitiéndonos dirigir de manera más eficaz nuestros encuentros sociales. Esto quiere decir, que las personas que perciben eficazmente las expresiones faciales que los demás demuestran como respuesta a sus emociones, tendrán una mayor adquisición para percibir y conocer ese sentimiento, que muy probablemente la otra persona esté sintiendo, y esto lo va llevar a formarse a nivel interpersonal, ya que desempeñará una relación social con los demás y a su vez un ajuste social exitoso.

 

Reconocer las emociones de los demás por medio de sus expresiones faciales es una respuesta a una inteligencia emocional (IE) estable. Esta, es la capacidad de percibir nuestras emociones, regular las mismas y poder tener la habilidad de controlarlas. La inteligencia emocional acarrea una estabilidad personal y conduce al éxito en distintos ámbitos, ya sea familiar, social, o de trabajo. Daniel Goleman quien se ha dedicado a estudiar la IE, considera que las personas con un alto nivel de desempeño en las empresas tienen un gran control sobre sus emociones. De manera que, a través de la ocupación y el trabajo que requiere una empresa, estas personas con IE perciben su trabajo con motivación y entusiasmo.

 

Así como en el ámbito social y laboral, la influencia que las emociones tienen en nuestras percepciones, incluso se manifiestan en el ámbito deportivo. Estudios sobre los estados emocionales y su relación con las atribuciones y las expectativas de autoeficacia en el deporte, donde el objetivo es medir el rendimiento deportivo de los jugadores en relación con la autoeficacia, sus emociones, y sus capacidades a través de ese rendimiento, han dado resultados que demuestran que los deportistas sienten emociones más positivas cuando ante el fracaso perciben que “realmente era muy difícil” que cuando piensan “tuve mala suerte””. Esto demuestra que ante el fracaso los deportistas consideran las distintas razones por las cuales no tuvieron éxito en la competición y según estas se dan las consecuencias emocionales y del mismo modo un cambio en su percepción.

 

Las emociones que sentimos no sólo dan respuesta a los demás de cómo estamos, estas también modifican nuestra visión de las situaciones del diario vivir y nuestra percepción de las mismas. Considerando esto, podemos enfrentarnos a la misma situación varias veces pero la manera en que percibimos esta puede variar dependiendo del estado de ánimo que tenemos. Pues claramente no es lo mismo recibir una buena noticia cuando se está alegre que cuando se está triste, ya que la percepción que tengamos frente a esta cambiará.

 

Las emociones son un factor principal en nuestras percepciones frente a las situaciones que nos rodean y determinan las mismas, aunque no estemos conscientes de esto. Así pues, es importante trabajar en nuestras emociones y el equilibrio de estas, desarrollando un nivel de IE que nos permita un manejo adecuado de nuestros estados emocionales y que estos no interfieran en nuestra funcionalidad y desarrollo en cualquier ámbito de nuestras vidas. Para ello, recomendamos:

  1. Adoptar una actitud empática
  2. Generar pensamientos positivos
  3. Sonreír
  4. Detenerte a identificar qué genera en ti “x” emoción

 

En Naranjo Consulting & Coaching queremos servirte de apoyo para que seas capaz de identificar y reconocer tus emociones y las de los demás, logrando un desarrollo de tu inteligencia emocional (IE) con el fin de tener control de tus emociones y que estas no afecten tu funcionalidad en los distintos ámbitos de tu vida. Más información AQUÍ